Cirugías..
previo y posterior
consecuencias quirúrgicas
La mayor parte de las intervenciones
quirúrgicas tiene unas repercusiones inmediatas y bien conocidas:
edemas, equimosis, dolores, rigidez, inicio del proceso de cicatrización.
Gracias a su poderosa acción
antifibrótica y a su capacidad para estimular el flujo arteriovenoso
y linfático, la Técnica LPG®
ayuda a descongestionar los tejidos, propiciando una buena cicatrización.
Haciendo uso de los diferentes
programas y de las secuencias modulables, su aplicación inmediata
permite reducir la importancia y la duración de los efectos
inmediatos de la cirugía.
Varios
trabajos han demostrado el interés que reviste la Técnica
LPG® aplicada
a la pared abdominal para combatir el dolor y el ileus postoperatorio
tras una colectomía. Del mismo modo, en cirugía plástica,
además de su acción postoperatoria beneficiosa sobre
el trío "edema-equimosis-cicatriz", la Técnica
LPG®
consigue optimizar el resultado buscado, atenuando el aspecto de
"piel de naranja" residual contra el cual la liposucción
nada puede hacer.
Por otra parte, el empleo
de la Técnica LPG®
antes de una intervención de liposucción puede resultar
útil para preparar mejor los tejidos, confiriéndoles
una mayor elasticidad y facilitando el paso de la cánula.
Este enfoque preventivo reduce sensiblemente las consecuencias operatorias
y favorece un mejor resultado estético.
La Técnica LPG®
encuentra otro campo de aplicación en las consecuencias de
intervenciones de cirugía ortopédica y de microcirugía.
Muy a menudo, en estos casos,
la pronta atención del paciente por parte de un kinesiólogo
condiciona la calidad de la recuperación funcional a largo
plazo. La Técnica LPG®
permite al profesional intervenir de forma precoz, durante el periodo
de inmovilización, limitando sus consecuencias.
El tiempo que se gana constituye
un excepcional aliado en la búsqueda de una mayor amplitud
y en la recuperación de las funciones perdidas.
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