Cosmécanique
La piel se compone de tres
partes: la epidermis y dos tejidos conjuntivos, la dermis y la hipodermis.
Su envejecimiento interactúa y presenta
marcas visibles: relajación, adelgazamiento de la piel, sequedad...
Este fenómeno evoluciona a un ritmo desigual, está
determinado por la genética de cada persona y se acentúa
o se combate atendiendo a nuestros hábitos: alimentación,
ejercicio físico, tabaco, alcohol, etc.
Si bien no es posible impedir el fenómeno
del envejecimiento, el médico puede retardarlo tratando las
distintas causas de la senescencia. Gracias a su acción sobre
los elementos cutáneos y subcutáneos (tejido conjuntivo,
tejido graso), la técnica de LPG permite mejorar la calidad
y el aspecto de la piel..
Organizar la defensa
La dermis, que se encuentra situada bajo la epidermis y que es el
primero de los tejidos conjuntivos, constituye la parte sólida
de la piel. Se compone de células, de la sustancia intercelular
que se denomina "fundamental" y de fibras, que envejecen
a un ritmo programado por los genes.
Todo esto ocurre porque a partir del paso a la
tercera edad, el capital "dermis" consume su contenido
en agua y en fibras, mientras que las células pierden su
"cohesión", sobre todo si se trata de fibroblastos.
Dichas
células van disminuyendo a partir del final de la pubertad
al estar estimuladas por diferentes hormonas, fibras constitutivas
y factores de crecimiento tisular que producen polisacáridos
(componentes de la sustancia fundamental que juegan un papel fundamental
en la hidratación y, por lo tanto, en la calidad y tonicidad
de la piel).
A este nivel es donde un tratamiento adecuado puede
frenar el envejecimiento de la piel. Con la estimulación
de los fibroblastos de manera prolongada y regular, la técnica
cosmecanique de LPG tiene entre sus objetivos la redistensión
cutánea y, de esta forma, está encaminada a proceder
al rejuvenecimiento tisular, como ha mostrado un estudio realizado
por la Universidad de Vanderbilt (EE.UU.) con excelentes resultados
después de varias sesiones.
De la dermis a la hipodermis Los medios de lucha
contra el envejecimiento continúan su acción bajo
la dermis; es decir, en la hipodermis. Fijada por las expansiones
de fibras colágenas y elásticas, no hay ni más
ni menos que una capa de grasa, donde las células reinas
son los adipocitos.
Estas
células, encargadas de renovar constantemente las reservas
de sustancias nutritivas y energéticas, son sustituidas inmediatamente
cuando mueren en su tarea, cosa que no ocurre con los fibroblastos.
Agrupadas en lóbulos, el conjunto constituye el panículo
adiposo, más desarrollado en el abdomen, los hombros y la
espalda y en forma de celulitis en las nalgas, los muslos y en la
cara interna de las rodillas (en las mujeres). La edad provoca en
la hipodermis una respuesta concatenada clásica: las fibras
se debilitan, se contrae el panículo adiposo y la piel se
relaja.
Estas sobrecargas de grasa que "alimentan"
el envejecimiento (1 gramo por día a partir de los 20 años
y un total de 10 kg a los 50 años) pueden combatirse mediante
la técnica cosmecanique de LPG que reafirma la capa exterior
de piel estimulando las células. Bajo la acción conjugada
de enrollamiento y desenrollamiento de los rodillos motorizados
y de maniobras efectuadas rítmicamente, que favorecen los
intercambios celulares y de líquidos, la densidad de la hipodermis
evoluciona y los tejidos se afinan rápidamente.
El tratamiento reduce así, de manera eficaz,
las células grasas y, por supuesto, la celulitis, que las
mujeres pagan como caro tributo al envejecimiento...
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